En junio de 1990 terminé mis estudios de química y empecé a buscar trabajo. Aunque ahora parece algo prehistórico, en aquella época el currículum se escribía a máquina. Se preparaba uno a uno porque no estaba bien visto enviar fotocopias. Y algunas cartas de presentación se escribían a mano. Luego había que introducir todo eso en sobres y enviarlos por correo postal. Aquello era absolutamente ineficiente en tiempo y dinero.
Dos meses después, tuve la enorme suerte de empezar a trabajar en la mayor empresa petroquímica de nuestro país. Pero debido a la crisis de principios de los noventa, tres años después, yo y muchos otros jóvenes profesionales acabamos en las filas del desempleo.
Pero mientras tanto, algo grande estaba sucediendo. Algo que iba a cambiar radicalmente nuestra vida y la forma de hacer las cosas. En 1994 enchufé por primera vez mi viejo ordenador a un modem de 14.400. Y ya nada volvió a ser igual.
Estos datos sobre mi trayectoria profesional reflejan perfectamente los dos grandes cambios que han transformado las relaciones entre las empresas y los profesionales. El primero es que ya no hay empleo para toda la vida. El segundo es que, ahora, tenemos muchas más opciones para darnos a conocer profesionalmente, para vender nuestro trabajo que esa herramienta ineficiente y de banda estrecha que denominamos currículum.
No sé si ha sido coincidencia o ambos cambios están relacionados. La cuestión es que en este momento, los profesionales debemos cambiar radicalmente nuestra forma de pensar. Ya no somos “empleados”, somos profesionales que vendemos servicios. Eso no significa que todos debamos ser emprendedores o autónomos, eso se aplica también a los profesionales por cuenta ajena.
Por lo tanto, debemos pensar como empresas unipersonales que proporcionamos un valor a quienes nos contratan. Pero si queremos que nos tengan en cuenta, nos busquen y nos elijan, debemos empezar a utilizar las herramientas de visibilidad que La Red nos proporciona.
Las viejas herramientas como el currículum son útiles para quienes contratan, pero apenas dicen nada relevante y diferenciador de los profesionales. Ni siquiera es un instrumento fiable. El currículum cuenta algunas cosas sobre tu trayectoria, pero no demuestra nada. Es el momento de dejar de decir y empezar a mostrar.
En este momento, y a un coste ridículo, puedes convertirte en un profesional respetado, conocido y valorado si manejas bien tus opciones para darte a conocer.
Ahora no sólo puedes decir que eres ingeniero, fontanero, diseñador o químico. En este momento puedes demostrarlo participando en debates en La Red. Puedes conseguir atraer a quienes realmente están interesados en tu trabajo en lugar de dedicarte a llamar a puertas cerradas. Puedes saltarte a los intermediarios y llegar a establecer contacto directo con quienes te necesitan utilizando redes como Viadeo y otras similares.
Las circunstancias han cambiado. Ya no hay que pasar por el aro. A veces, suelo decir que hasta ahora teníamos que pasar por un embudo y no había forma de saltárselo. Pero desde que se han eliminado las distancias y podemos comunicarnos de todas las formas posibles, hemos dado la vuelta al embudo y lo hemos convertido en un altavoz.
Sólo hay una barrera para ponerse en marcha. Si te miras al espejo, la verás. No es una cuestión de dinero, conocimientos o recursos, pasar de ser un profesional invisible a un profesional imprescindible depende de ti. Mientras buscas excusas, muchos otros habrán empezado a posicionar su Marca Personal escribiendo en blogs o en Twitter, subiendo vídeos con consejos profesionales a Youtube o creando una red de contactos profesionales utilizando herramientas de Networking como Viadeo.
Olvídate de buscar y de pedir un empleo que no existe. Eso te pone en una situación de inferioridad en una negociación. Mejor trata de hacerte grande, consigue que tu aguja sea la más grande del pajar virtual. Si eres un/a buen/a profesional y estás en los foros adecuados, serán otros los que te busquen.
Con los viejos sistemas, la capacidad de decisión la tenía quien te contrataba (como empleado o como empresario o emprendedor). Tenían muchas opciones y elegían la que más les convenía.
En este momento, si utilizas adecuadamente las herramientas que te proporciona el mundo 2.0 serán otros los que orbiten a tu alrededor y por lo tanto serás tú quien aumente sus opciones.
No lo pienses mucho. Medita un poco sobre lo que quieres. Investiga. Elige lo más adecuado y lánzate. Cuanto antes empieces, antes obtendrás resultados.
Ah, y si quieres también puedes seguir enviando tu currículum… Hasta que te aburras.












